Llamada "agua pobre en deuterio", el descubrimiento le valió a los investigadores rumanos cinco medallas de oro y tres de plata en los salones de invención en Bruselas, Ginebra, Londres y Budapest. Actualmente, se utiliza para tratar pacientes en clínicas de Hungría, Japón, EE. UU., Alemania y Rumanía.

“El agua viva se fabrica solo en laboratorio, y somos los únicos que la producimos de forma legal y además contamos con la aprobación del Ministerio de Salud. Esta agua también se utiliza en el Hospital Oncológico de Timisoara y en una clínica privada en Constanta. Prácticamente, a partir del año 2000, esta agua que producimos se utiliza en diversos tratamientos”, nos cuenta el director general del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Criogénicas de Ramnicu Valcea, Ioan Stefanescu. Según él, más de 100 toneladas de agua empobrecida en deuterio producida en Rumania se exportan anualmente a Hungría, Japón y EE. UU. solamente.